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Cada vez con mayor frecuencia, los arqueólogos realizan descubrimientos de objetos de gran complejidad, que sobrepasan todas las estimaciones que hasta el presente se habían hecho acerca de la capacidad técnica de una cultura antigua. Y esto nos debería obligar a rever nuestra visión de los conocimientos técnicos de nuestros antecesores remotos. Pues, ¿quién nos asegura que no tuvieran un desarrollo tecnológico igual o superior al actual?
Deberíamos evitar el error, demasiado fácil, de pensar que los hombres de ciencia actuales son los únicos capaces de crear técnicas avanzadas.
Deberíamos evitar el error, demasiado fácil, de pensar que los hombres de ciencia actuales son los únicos capaces de crear técnicas avanzadas.
Mapa de Piris Re’is

Uno de los descubrimientos más sorprendentes es el del llamado Mapa Piris Re’is, que fuera encontrado en 1929 en el Palacio Imperial de Constantinopla, firmado por un Almirante de la Armada Turca, conocido por ese nombre y realizado en 1513 . De acuerdo con él, sería una recopilación de 20 mapas dibujados en la época de Alejandro Magno, aproximadamente en el 300 A.C.

La conclusión de los estudiosos que analizaron este mapa, es que probablemente haya sido realizado por seres pertenecientes a una avanzada civilización, con profundos conocimientos de navegación y sorprendentes habilidades como cartógrafos, que dejaron precisas informaciones sobre todo el Planeta Tierra.

Está incluída en él, la Antártida, que no fuera oficialmente descubierta hasta el siglo XIX, y lo que es más sorprendente, en ese momento era un lugar de vegetación exuberante y libre de hielo.
Prácticas quirúrgicas en la Antigüedad
Se ha descubierto que, hace 8000 años, los Sumerios realizaban cirugías cerebrales y los Egipcios eran expertos en fabricación de prótesis. Por otra parte en Pakistán se encontraron instrumentos para realizar trepanaciones en complicadas cirugías del cerebro, y para realizar cirugía dental.
Máquinas voladoras en la Antigüedad
“A lo largo de la historia han habido muchos mitos y leyendas sobre máquinas o artefactos voladores”, escribe el americano David H. Childress, autor de más de 15 libros sobre ufología y civilizaciones desaparecidas.
“Las conocidas alfombras voladoras de la antigua Arabia; figuras Bíblicas tales como Ezequiel y Salomón volando de lugar en lugar; y los carros mágicos, o Vímanas, de la India antigua y China”.
En los relieves de un templo de Abydos, en Giza, Egipto existen referencias a máquinas voladoras que se parecen mucho a las actuales, sólo que los relieves tienen 3150 años de antigüedad.

Según los textos Indios antiguos, los habitantes del antiguo Imperio Rama de la India, conocían las máquinas voladoras que eran llamadas Vimanas. De acuerdo con las descripciones dejadas, se parecerían bastante a las descripciones populares de los Platos voladores.
Dichos textos relatan que: volaban con la “velocidad del viento” y emitían un “sonido melodioso” mientras lo hacían.
Los Vedas, antiguos poemas hindúes, considerados los más antiguos de todos los textos Indios, describen Vimanas de varias formas y tamaños, algunos con más de un motor y algunos con nombres de animales.

Y ya que estamos hablando de objetos sorprendentes, en 1898 se encontró en Egipto, en una tumba en Saqqara, un pequeño objeto de madera que fue catalogado como un modelo de ave y quedó depositado en el Museo de Antigüedades del Cairo. Allí permaneció hasta el año 1969, cuando fue redescubierto por el Dr. Kahlil Messiah, quien quedó asombrado por su evidente semejanza con un avión moderno.

Un comité de expertos arqueólogos e ingenieros aeronáuticos que estudiaron el modelo, llegaron a la conclusión de que se trataba de un modelo a escala, de un avión, con alguna clase de motor, que podría transportar pesadas cargas a baja velocidad, no más de 95 km/hora
También en América ,en el Museo del Oro de Bogotá, Colombia, se encuentran unos pequeños objetos ornamentales de oro, de unos 1000 años de antigüedad, que fueron tomadas por representaciones de algún tipo de animal, pero que estudiados por expertos, demostraron poseer todas las características de un avión.

Según se cree, pertenecerían a la cultura Tairona (500 d.C a 1.600 d.C.), que floreció en Colombia, en la zona de la Sierra Nevada de Santa Marta, cerca de la actual ciudad de Barranquilla.
Las líneas de Nazca
Y si nos referimos a América, una civilización hasta ahora desconocida, esculpió en Nazca, en una zona desértica del Perú, diseños de tales dimensiones, que sólo pueden ser apreciados desde el aire: se pueden apreciar animales y cactus gigantescos, una ballena alcanzada por un arpón, un colibrí cuyas alas se extienden 50metros.

Algunas figuras se extienden por centenares de metros y una de ellas alcanza la sorprendente longitud de 8000 mts. Como algunos de los dibujos están cruzados por carreteras Incas, es evidente que esas figuras ya no tenían sentido para nadie en la época en que estos gobernaban.

Fueron dibujadas para los dioses en la tierra del desierto, en una época en que supuestamente, los hombres no podían aún elevarse por los aires.
La Tumba del Rey Pacal
En junio de 1952, el arqueólogo Alberto Ruiz descubrió, por primera vez en América, en Palenque, México, una tumba dentro de una Pirámide.
En la tapa del sarcófago aparece la imagen del Rey Pacal representado como si estuviera conduciendo alguna máquina de tipo desconocido, cuando supuestamente los Mayas no disponían de nada parecido. Pero, nos queda esta imagen para formarnos nuestra propia opinión.
La Corona de Atef
En varios relieves del Templo Seti, en Egipto, Osiris es representado utilizando la corona de Atef, que tenía 60 ctm de altura y que le habría sido entregada por el dios Ra.

Según el Libro de los Muertos, el primer día que la utilizó, Osiris tuvo un fuerte dolor de cabeza y cuando Ra volvió a la noche, lo encontró con la cabeza hinchada, con pústulas dolorosas y hemorragias, que el dios procedió a curar.
¿Qué clase de corona era esa, que irradiaba tal calor que hizo que la piel presentara hemorragias y qué estallara en dolorosas pústulas?
La Pila de Bagdhad
En el año 1937, el Arqueólogo Wilhem Köning descubrió en un Museo de Iraq una pieza de barro de 15 cm de altura; estaba taponada con betún, en el que se había montado un cilindro de cobre, que penetraba en la vasija unos 10 cms.

Había sido hallada en Bagdad, de ahí su nombre: la Pila de Bagdad y se cree que databa de la época de la dominación de los partos, que duró desde el 250 AC hasta el 224 DC.
Koning inmediatamente se dio cuenta de que la pieza estaba ideada para generar voltaje eléctrico. Años después se realizaron experimentos con réplicas modernas del aparato, que confirmaron que pudo haber sido destinada a tal fin.
La Computadora de Antikythera
En el año 1900, unos buceadores encontraron los restos de un barco de unos 2000 años de Antigüedad procedente de la Isla Griega de Antikythera.
Entre sus restos se encontró una masa de madera y bronce; el metal estaba tan corroído que sólo pudo verse que se trataba de ruedas de engranaje y escalas grabadas.

Durante mucho tiempo se pensó que era un aparato de relojería, pero en 1954 Derek J. De Solla Price, de la Universidad de Cambridge, pudo finalmente deducir que se trataba de un antiguo mecanismo de cálculo análogo, mucho más adelantado que todo lo que hubo en Europa por espacio de varios siglos.

El objeto ha sido estudiado por los científicos y se ha llegado a la conclusión de que se trata de una calculadora astronómica que predice la posición del Sol y la Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno.
El misterio del las lámparas que ardieron durante siglos
Imagine que encuentra usted una pequeña lámpara encendida en lo profundo de una construcción que ha estado cerrada por los últimos 2000 años. La lámpara no tiene combustible aparente y está en perfecto estado de conservación.
¿Puede este artefacto ser una prueba de una antigua y avanzada tecnología?
Durante la Edad Media, una cantidad de lámparas de este tipo fueron descubiertas en tumbas antiguas a todo lo ancho del mundo, en India, China, América del Sur y del Norte, Egipto, Grecia y otros países. Desafortunadamente, la mayoría de ellas fueron destruídas por ser consideradas obras del demonio.
De acuerdo con las tradiciones Egipcia, Griega y Romana, una persona fallecida necesitaba una luz que la guiara en su camino hacia el valle de las Perpetuas Sombras, por lo que, antes de sellar la tumba, se procedía a dejar una lámpara de luz perpetua en ella. Cientos de años después, al ser abierta la tumba, la lámpara aún permanecía encendida.
El autor romano Plutarco describe una de esas lámparas, ardiendo en el pórtico del Templo de Júpiter; de acuerdo con los Sacerdotes, llevaba encendida varias centurias.
Arquitectura bajo el mar

A 40 mts de profundidad en el golfo de Cambay en la India, mientras se estudiaban los efectos de la contaminación en la zona, se encontraron accidentalmente las ruinas de una ciudad sumergida. Se recuperaron materiales de construcción alfarería y otros restos, que, según la prueba del Carbono 14, tendrían unos 9500 años de antigüedad.
En el año 1967, el Submarino “Aluminaut” descubrió casualmente, a una profundidad de 900 mts., frente a las costas de la Florida, una carretera que se extendía en línea recta por más de 24 km y se hallaba pavimentada con un compuesto formado por alúmina, sílice, cal, óxido de hierro y óxido de magnesio.

Exploraciones posteriores encontraron, al final de la misma, una serie de construcciones parecidas a edificios.
El Tsunami que asoló las costas del sudeste asiático en el 2004, dejó al descubierto parte de la ciudad mítica de “Mahabalipuram”, que habría desaparecido en un solo día, hace 1000 años. Un equipo de expertos buzos encontró una extensa área plagada de construcciones realizadas por el hombre, a una profundidad cercana a los 7 mts.

Sin embargo, algunos investigadores sostienen que las construcciones podrían haber sido realizadas hace 6000 años.

En las costas japonesas de Yonaguni se descubrieron restos arqueológicos que podrían corresponder a una ciudad sumergida. Se encontraron avenidas, escaleras, arcadas y hasta una pirámide escalonada. Se estima que estas ruinas podrían tener 10000 años de antigüedad.
Fuentes: WalterCruttenden- www. BinaryResearchInstitute.org
Graham Hancock “The Fingerprint of the Gods”
Hans Bauman:”Oro y Dioses del Perú”
www.bibliotecapleyades.net
Ellen Lloyd: “The Mystery of Ever-Burning Lamps”

